Categoría: Reflexiones
7 Diciembre 2009
Contemplando la hermosura de un árbol de Navidad, me pregunto: ¿qué significa ese abeto para mí?
El árbol de hoja perenne simboliza a Jesús, que vive inconmoviblemente en mi corazón. No muere en el invierno de mis dificultades, sino que siempre me acompaña.
La estrella en la punta del árbol es como aquel lucero inolvidable que alumbró el camino hacia el humilde primer hogar de mi Salvador hace más de dos mil años. Me recuerda, asimismo, que mire siempre hacia arriba, que en todo momento hay una estrella que resplandece de esperanza, aun en mis noches más oscuras.
Los adornos simbolizan todo lo que es bueno y me colma la vida de alegría y variedad. No dedico tiempo con la suficiente frecuencia a agradecer a Dios las bendiciones que me da, e incluso las circunstancias tristes y los momentos difíciles que han hecho de mí quien soy hoy en día. La vida no sería vida sin la alegría y la tristeza, el bien y el mal.
¿Y las luces de colores? Me recuerdan a lo que hace Dios para iluminar mi camino por la vida. "Lámpara es a mis pies Tu palabra y lumbrera a mi camino" (Salmo 119:105). No tengo motivo para sentirme sola jamás.
Y por último, los regalos al pie del árbol simbolizan los que yo le hago a Jesús. Al fin y al cabo, es Su cumpleaños. Le doy obsequios cada vez que entrego algo de corazón a los demás. Todas estas cosas hacen la Navidad.
Los regalos de más valor son a base de amor manifestado en forma de tiempo, amistad, compañía, generosidad, perdón y comprensión.
Lo más importante de la Navidad no son los regalos que se hacen, sino el amor que se brinda.
Amanda White
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30 Noviembre 2009
Cuando la vida no te sea facil, recuerda siempre ésto.
Que sepas, en tu corazón, que hay otros que nunca te olvidan. Que siempre encuentres un arco iris después de una tormenta.
Que celebres las cosas maravillosas que hay en tí.
Y cuando llegue el mañana, que puedas comenzar de nuevo.
Que recuerdes cuántas sonrisas pueden llenar un día.
Que creas que tus anhelos serán una realidad.
Que encuentres tiempo para apreciar la vida y tiempo para compartir tu belleza espiritual.
Que veas tu presente como un regalo, y tu futuro como otro más.
Que agregues una página dorada al diario de cada nuevo día, y que puedas convertir "La felicidad eterna" en eterna felicidad.
Y que siempre sigas sembrando las semillas de tu sueños. Porque si sigues creyendo en ellos, tus sueños seguirán tratando de florecer en ti.
Collin Mc Carty
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27 Noviembre 2009
CUENTO CHINO:

Había una vez un campesino chino, muy pobre, pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo.
Un día el hijo le dijo: -"¡Padre, qué desgracia, se nos ha ido el caballo."-
-"¿Por qué lo llamas desgracia?"- respondió el padre. -"Veremos lo que nos trae el tiempo"-.…
A los pocos días, el caballo regresó acompañado de una preciosa yegua salvaje. -"¡Padre, qué suerte!"- Exclamó el muchacho. -"Nuestro caballo ha traído otro caballo más."-
-"¿Por qué le llamas suerte?"- Repuso el padre, -"Veamos qué nos trae el tiempo."-
Unos días después, el muchacho quiso montar el caballo nuevo y éste no acostumbrado a un jinete, se encabritó y lo arrojó fuertemente al suelo.
El muchacho se quebró una pierna. -"¡Padre, ¡qué desgracia!"¡Me he quebrado la pierna!"- El padre retomando su experiencia y sabiduría sentenció: -"¿Por qué lo llamas desgracia?¡Veamos que nos trae el tiempo!" -
El muchacho no se convencía de la filosofía del padre, sino que gimoteaba en su cama.
Pocos días después, pasaron por la aldea los enviados del rey buscando jóvenes para llevárselos a la guerra. Vieron en la casa del anciano, a un joven entablillado y lo dejaron, siguiendo de largo.
El joven comprendió entonces que nunca hay que dar, ni a la desgracia, ni a la fortuna, como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno…
La MORALEJA de este Antiguo Consejo Chino es que la vida da tantas vueltas y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno y lo bueno, malo…
" Así que esperemos el día de mañana con Alegría y vivamos el hoy con plenitud…"
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21 Noviembre 2009

La tristeza
Tiene muchas cosas que ofrecerte
que la felicidad no puede dar.
De hecho, la felicidad te quita muchas cosas.
La felicidad
Te quita todo lo que alguna vez has tenido,
todo lo que alguna vez has sido;
La felicidad te destruye.
La tristeza nutre tu ego,
y la felicidad es básicamente
un estado de ausencia de ego.
Ese es el problema, el quid del problema.
Por eso la gente encuentra tan difícil ser feliz.
Es por ello que millones de personas en el mundo
tienen que vivir en la miseria...
han decidido vivir en la miseria.
Eso te da un ego muy, muy cristalizado.
Estando triste, tú eres. Siendo feliz, no eres.
En la tristeza te cristalizas;
En la felicidad te vuelves difuso.
Si esto se entiende
entonces las cosas se vuelven muy claras.
La tristeza te hace especial.
La felicidad es un fenómeno universal,
no hay nada especial acerca de ella.
Los árboles son felices y los animales son felices
y los pájaros son felices.
Toda la existencia es feliz,a excepción del hombre.
Al ser desdichado,
el hombre se vuelve muy especial, extraordinario.
La tristeza te hace capaz de atraer la atención de la gente.
Siempre que estás triste, la gente te atiende,
simpatiza contigo, te muestra amor.
Todo el mundo comienza a cuidarte.
¿Quién puede herir a una persona desdichada?
¿Quién puede estar celoso de una persona desdichada?
¿Quién puede contradecir a una persona desdichada?
Hacerlo sería demasiado cruel.
A la persona desdichada
se le atiende, se le ama, se le cuida.
La tristeza se convierte en una gran inversión.
Si la esposa no es desdichada
el marido simplemente tiende a olvidarla.
Si ella está triste
el marido no puede permitirse el lujo de descuidarla.
Si el marido es desdichado
toda la familia, la mujer, los hijos,
están a su alrededor, preocupados por él;
esto da un gran consuelo.
Uno siente que no está solo,
que tiene una familia, amigos.
Cuando estás enfermo, deprimido, triste,
los amigos vienen a verte, a consolarte.
Cuando eres feliz,
los mismos amigos se ponen celosos de ti.
Cuando eres realmente feliz,
te darás cuenta de que todo el mundo se ha vuelto en tu contra.
A nadie le agrada una persona feliz,
porque la persona feliz ofende el ego de los demás.
Los otros comienzan a sentir
que "Tú has alcanzado la felicidad,
mientras que nosotros nos arrastramos todos
en la oscuridad, en la miseria y en el infierno.
¡Cómo te atreves a ser feliz cuando todos nosotros
nos encontramos en semejante miseria!".
Naturalmente el mundo está hecho de gente desdichada,
y nadie es lo suficientemente valiente
como para permitir que todo el mundo esté en su contra;
es demasiado peligroso, demasiado arriesgado.
Es mejor aferrarse a la miseria,
pues sigues siendo parte de la multitud.
Siendo Feliz, eres un individuo; desdichado,
eres parte de una multitud: hindú, musulmana,
cristiana, india, árabe, japonesa.
¿Feliz? ¿Sabes qué es la felicidad?
¿Es acaso hindú, cristiana, musulmana?
La felicidad es simplemente felicidad.
Uno es transportado a otro mundo.
Uno deja de ser parte del mundo
que la mente humana ha creado,
Uno deja de ser parte del pasado,
de la fea historia.
Uno deja por completo de ser parte del tiempo.
Cuando eres realmente feliz, dichoso,
el tiempo desaparece, el espacio desaparece…
"Todo lo que se siente bien está bien;
todo lo que se siente hermoso es hermoso,
y todo lo que te da gozo, deleite es verdad.
Permite que éste sea tu único criterio.
No te preocupes por las opiniones de los demás."
servido por Josami
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20 Noviembre 2009

Es el aplauso que recibe en la vida que va perdiendo con cada inhalación, quedará atrás el maleficio de la unión, ese antro del escabroso matrimonio.
Suplente creyó de alguien que nunca supo, amilanarse fue su rutina, no hubo treta, ni descanso, el grito fue su pan, el dolor convertido en el color del cielo.
Iletrado el creador de la vida juntos que condenó su cuerpo al castigo y convirtió su celda en la más fría; sólo cuatro soles honraron su vivir, un vivir asediado por el miedo, designio del patente castigo.
Hoy tiembla su labio al narrar los años de una vida gastada, lágrimas que ya no llora al estar todo llorado, y sonreír lo olvidó en la tormenta, el primer grito.
servido por Josami
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11 Junio 2009
Maduro no es quien ya estuvo tiempo suficiente en la vida; es quien tiene vivencias, que pueden no estar necesariamente asociadas a la edad.
Todo en la vida es encanto cuando ingresamos en la adolecencia. Todos los sueños son posibles, todo es fiesta y el paraíso parece estar al alcanze de nuestras manos. Hallamos que el primero amor va a durar para siempre, que vamos a progresar en el trabajo, que las personas con las cuales convivimos serán siempre sinceras y gentiles.
Un día, somos puestos delante de los primeros obstáculos: perdemos nuestro amor, anochece en el paraiso, de pronto descubrimos que necesitamos competir y trabajar duro para llegar a algún lugar y que ni todas las personas quieren nuestro bien.
Nuestros sueños se quiebran y adquirimos experiencias, nos volvemos adultos, maduramos. Y duele. Dolemos nosotros, duele nuestro ser, duele la vida.
Algunas personas desisten, se cansan de los desengaños y se dejan llevar. Nunca crecen, nunca construyen nada. Descreen de los sueños y de su poder mágico. Envejecen prematuramente, vuélvense gruñonas y mal humoradas. El mundo está lleno de ellas.
Sin embargo, hay personas maduras que todavía sueñan. Sólo que es un sueño distinto. Sueñan construir, comenzar, conquistar. Ellas sueñan reconstruir, recomenzar, reconquistar.
Personas maduras sueñan después de haber vivido, después de haber quebrado la cara, de haber tenido decepciones, de haber tenido pesadillas, aunque ya hayan enfrentado la dura realidad de que no todos los sueños se realizan. Pero ellas saben que vale la pena soñar.
Y aún sueñan... conscientemente! Aman de nuevo, de nuevo y de nuevo!... Caen, recomienzan y recomienzan cada vez que caen.
Creen siempre que en la próxima vez va a ser diferente. Colocan sus sueños en las manos y no los largan! Generalmente, esas personas viven más tiempo y el tiempo que viven es más aprovechado.
Las personas maduras que aún sueñan son el sueño de la vida, son la proyección de los mejores deseos de Dios aquí en la tierra.
servido por Josami
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10 Junio 2009

Sé comprensivo con el joven, compasivo con el anciano, agradable con el oponente, y tolerante con los que no piensan igual que tú.
Si piensas que todos están en tu contra, recuerda que los aviones se elevan en contra del viento.
Ten presente que la felicidad se halla a lo largo del camino, no al final de la ruta.
Comparte con tu pareja los momentos en los que aún te quede energía.
No le des los despojos del día.
No dejes de reír al envejecer, envejeces al dejar de reír.
Quién te quiera realmente jamás se interpondrá en tu camino...a menos que vayas cayendo cuesta abajo.
Los buenos modales son como el 0 en aritmética; acaso no representan mucho por sí solos , pero pueden aumentar considerablemente el valor de todo lo demás.
LA MADUREZ ES AQUELLA EDAD EN QUE NO SE DEJA ENGAÑAR POR SI MISMO.
La fábrica que produce el mejor producto es el hogar.
La valentía no es el roble majestuóso que ve ir y venir las tormentas, es el frágil botón de una flor que se abre en la nieve.
Los demás podrán dudar de tus palabras, pero con seguridad CREERAN EN TUS ACCIONES.
La música limpia el alma del polvo cotidiano.
Trata de escucharla por lo menos al final del día, así disfrutaras de un dulce sueño.
Libro: Querer es poder.-
servido por Josami
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10 Junio 2009
Un profesor les hacía a sus alumnos una interesante propuesta: "Si hubiera un banco que te acreditara en tu cuenta 86,400 monedas cada mañana, pero que no fuera válido acumular el saldo disponible para el día al siguiente y, al final del día, cancelara todo la cantidad que no hubieras usado.
¿Qué harías?"
Todos los alumnos contestaron que sacarían cada día hasta el último centavo y gastarían todo el dinero.
El profesor les dijo entonces: "Pues bien, tal banco si existe y se llama tiempo.
Cada día te acredita 86,400 segundos y cada noche da por perdidos cuantos hayas dejado de emplear provechosamente.
Ya no puedes gastar los segundos que no usaste.
Cuando no usas lo disponible ese día, el único que pierde eres tú.
No existe recuperación de fondos y tampoco es posible girar cheques sobre el mañana.
De cada persona depende invertir este precioso caudal de horas, minutos y segundos para obtener el máximo provecho."
servido por Josami
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