
Al despertar cada mañana elige ser alegre.
Debes amarte adecuadamente y ennoblecerte, pensando en los otros, acompañándolos y aprendiendo de ellos.
Saca ventajas de todas las situaciones, también de las adversas.
Confía en tus capacidades y utilízalas para superar los aprietos. Mira el presente con alegría, sea luminoso u oscuro.
La alegría verdadera es el cielo bajo el cual vive quien tiene la conciencia en paz, en razón de su corazón colmado de amor.



