Encare la vida de frente. ¡ojos en los ojos!
Aprecie la naturaleza hasta la más inhóspita.
Aprenda a cuidar de sí.
Mire lo bello hasta en una tempestad.
Mire cómo son bellas las cosas frágiles.
Valore el espectáculo de los contrastes naturales.
No juzgue nada ni a nadie por la apariencia.
Descubra algo bello, aun en las cosas tristes.
Deje sus pensamientos viajar en los sueños.
Aunque esté solo, siéntase siempre acompañado.
Intente tener pensamientos coloridos.
Acepte que hay siempre algo arriba de usted.
Adáptese a las circunstancias.
Siempre que sea posible, ofrezca flores.
De cariño hasta aquellos que nada esperan de usted.
Una pequeña gota puede ser el inicio de un río.
Si no hubiera ríos, no habría mar.
Sin flores no hay jardines.
Todo en la vida empieza por ser pequeñito.
Mire en cada atardecer la promesa de un mañana.
Acepte consejos, comparta opiniones, converse. No grite.
Sepa adaptarse a las circunstancias.


Al final de cada día memorice todo lo que hizo y acepte que no todo fue hecho como debía.
Ríase de las cosas más insignificantes.

Y si quiere, grite bien fuerte: ¡YO SOY FELIZ!